Este postre clásico combina la suavidad del chocolate con la cremosidad de la nata, ideal para regalar o disfrutar en familia. Con solo 3 ingredientes y sin necesidad de horno, es perfecto para sorprender con un detalle personalizado o compartir en reuniones.
Ingredientes
- 200 g de chocolate negro para postres (mínimo 52% cacao)
- 125 ml de nata para montar (35% materia grasa)
- 20 g de mantequilla sin sal
Para decorar: - Cacao en polvo o chocolate rallado
Preparación
- Derretir el chocolate:
- Trocea el chocolate y colócalo en un bol resistente al calor.
- Calienta la nata en una olla a fuego bajo hasta que hierva. Vierte sobre el chocolate y mezcla hasta integrar.
- Añade la mantequilla y revuelve hasta que quede una mezcla homogénea y sin grumos.
- Enfriar:
- Cubre con film en contacto y refrigera 2-3 horas o toda la noche hasta que endurezca.
- Formar las trufas:
- Bolas: Con una cuchara, toma porciones de la mezcla y forma bolitas. Si la masa está pegajosa, humedece las manos con agua o aceite.
- Decoración: Pasa las trufas por cacao en polvo o chocolate rallado.
Consejos para un Resultado Perfecto
- Chocolate de calidad: Usa chocolate con alto porcentaje de cacao para un sabor intenso.
- Temperatura ambiente: Asegúrate de que la mantequilla esté a temperatura ambiente para evitar grumos.
- Refrigeración: No saltes este paso para que la mezcla cuaje y sea fácil de moldear.
- Versión rápida: Si el chocolate no se funde bien, calienta la mezcla en el microondas por 30 segundos y mezcla hasta integrar.
Con esta receta lograrás un postre profesional sin complicaciones. Perfecto para sorprender en reuniones o como detalle personalizado, combina ingredientes básicos con técnicas probadas. ¡Experimenta y adapta los sabores a tus gustos!
