¿Antojo de un postre decadente pero no quieres encender el horno? Este cheesecake sin horno es la solución perfecta. Cremoso, dulce y con una base crujiente, esta receta es ideal para cualquier ocasión y te sorprenderá lo fácil que es de preparar. ¡Disfruta de un cheesecake irresistible sin complicaciones!

Ingredientes

Para la base:

  • 200 gramos de galletas tipo María o Digestive
  • 100 gramos de mantequilla sin sal, derretida

Para el relleno:

  • 500 gramos de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
  • 1 lata de leche condensada (397 gramos)
  • 200 ml de crema para batir (nata)
  • 1/4 taza de jugo de limón fresco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para la cobertura (opcional):

  • Mermelada de frutas (fresa, frambuesa, arándanos, etc.)
  • Frutas frescas
  • Chocolate rallado

Utensilios necesarios

  • Molde desmontable de 20-23 cm de diámetro
  • Procesador de alimentos o bolsa y rodillo
  • Bol grande
  • Batidora eléctrica
  • Espátula de goma

Preparación Paso a Paso

Paso 1: Preparar la Base

  1. Tritura las galletas: Coloca las galletas en un procesador de alimentos y tritura hasta obtener una textura fina. Si no tienes procesador, puedes colocar las galletas en una bolsa ziplock y triturarlas con un rodillo.
  2. Mezcla con la mantequilla: Vierte las galletas trituradas en un bol y añade la mantequilla derretida. Mezcla bien hasta que todas las galletas estén humedecidas y tengan una textura arenosa.
  3. Presiona en el molde: Vierte la mezcla de galletas en el molde desmontable y presiona firmemente con el dorso de una cuchara o con un vaso para crear una base compacta y uniforme.
  4. Refrigera: Refrigera la base de galletas durante al menos 30 minutos para que se endurezca.

Paso 2: Preparar el Relleno

  1. Bate el queso crema: En un bol grande, bate el queso crema a temperatura ambiente con una batidora eléctrica hasta que esté suave y cremoso. Asegúrate de que no queden grumos.
  2. Añade la leche condensada: Vierte la leche condensada en el bol y bate hasta que esté completamente integrada con el queso crema.
  3. Incorpora la crema para batir: En otro bol, bate la crema para batir hasta que forme picos suaves.
  4. Mezcla suavemente: Incorpora la crema batida a la mezcla de queso crema y leche condensada en dos o tres adiciones, mezclando suavemente con una espátula de goma para no perder el aire en la crema.
  5. Añade el limón y la vainilla: Agrega el jugo de limón y el extracto de vainilla a la mezcla y mezcla suavemente hasta que estén bien combinados.

Paso 3: Montar el Cheesecake

  1. Vierte el relleno: Vierte el relleno cremoso sobre la base de galletas refrigerada, extendiéndolo uniformemente con una espátula.
  2. Refrigera: Cubre el cheesecake con papel film y refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que el relleno se endurezca por completo.

Paso 4: Decorar y Servir

  1. Desmolda: Retira el cheesecake del refrigerador y pasa un cuchillo delgado alrededor del borde del molde para aflojarlo. Abre el molde desmontable y retira el cheesecake con cuidado.
  2. Decora: Cubre el cheesecake con mermelada de frutas, frutas frescas o chocolate rallado, según tu preferencia.
  3. Sirve: Corta el cheesecake en porciones y sírvelo frío.

¡Disfruta de este delicioso cheesecake sin horno, perfecto para cualquier ocasión!

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